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Pablo Neruda.

Soneto XXII Pablo Neruda.

Soneto XXII

 Pablo Neruda

 CUANTAS VECES, amor, te ame sin verte

y tal vez sin recuerdo

 Sin reconocer tu mirada, sin mirarte,

 centaura, en regiones contrarias,

 en un mediodía quemante:

Eras solo el aroma de los cereales que amo.

Tal vez te vi.,

te supuse al pasar levantando una copa en Angol,

a la luz de la luna de Junio,

 o eras tu la cintura de aquella guitarra

que toca en las tinieblas

 y sonó como el mar desmedido.

Te ame sin que yo lo supiera,

 y busque tu memoria.

En las casas vacías

 entre con linterna a robar tu retrato.

 Pero yo sabía como era.

 De pronto Mientras ibas conmigo

 te toque y se detuvo Mi vida:

 frente a mis ojos estabas,

 Reinándome, y reinas.

 Como hoguera en los bosques

el fuego es tu reino.

Pablo Neruda.

Me gustas cuando callas porque estas como ausente,

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

 Parece que los ojos se te hubieran volado,

Y parece que un beso te cerrara la boca.

 Como todas las cosas están llenas de mi alma.

 Emerges de las cosas, llena del alma mia.

 Mariposa de sueno, te pareces a mi alma,

Y te pareces a la palabra melancólica:

Me gustas cuando callas y estas como distante.

 Y estas como quejandote, mariposa en arrullo,

 Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:

 Dejame que me calle con el silencio tuyo.

 Dejame que te hable también con tu silencio

 Claro como una lámpara, simple como un anillo.

 Eres como la noche, callada y constelada.

 Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

 Me gustas cuando callas porque estas como ausente.

 Distante y dolorosa como si hubieras muerto.

Una palabra entonces, una sonrisa basta.

Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

 Autor: Pablo Neruda.

Pablo Neruda

Para mi corazon.

 Para mi corazon basta tu pecho,

 Para tu libertad bastan mis alas,

 Desde mi boca llegara hasta el cielo

 Lo que estaba dormido sobre tu alma,

 Es en ti la ilusión de cada dia.

 Llegas como el rocio a las corolas,

Socavas el horizonte con tu ausencia.

 Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento

Como los pinos y como los mástiles

Como ellos eres alta y taciturna.

 Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino,

Te pueblan ecos y voces nostálgicas

Yo desperté y a veces emigran

 Y huyen pájaros que dormían en tu Alma.

Pablo Neruda.

Poema 9 (Pablo Neruda.)

Poema # 9

 Ebrio de trementina y largos besos,

 Estival, el velero de las rosas dirijo,

Torcido hacia la muerte del delgado Dia,

 cimentando en el sólido frenesí Marino.

 Palido y amarrado a mi agua devorante

Cruzo en el agrio olor del clima descubierto,

 Aun vestido de gris y sonidos amargos,

 Y una cimera triste de abandonada espuma.

 Voy, duro de pasiones,

montado en mi ola única.

 Lunar, solar, ardiente y frió, repentino,

 Dormido en la garganta de las afortunadas

 Islas blancas y dulces como caderas frescas.

Tiembla en la noche humeda mi vestido de besos

 Locamente cargado de eléctricas gestiones,

 De modo heroico dividido en suenos y embriagadoras

 rosas practicándose en mi.

 Aguas arriba, en medio de las externas,

Tu paralelo cuerpo se sujeta en mis brazos

 Como un pez infinitamente pegado a mi alma.

Rapido y lento en la energía subceleste.

Autor: Pablo Neruda.

Poema13 (Pablo Neruda.)

Poema 13...

Pablo Neruda.

 He ido marcando con cruces de fuego...

He ido marcando con cruces de fuego

 el atlas blanco de tu cuerpo.

 Mi boca era una arana que cruzaba escondiendose.

 En ti, detras de ti, temerosa, sedienta.

 Historias que contarte a la orilla del crepusculo,

muneca triste y dulce,

 para que no estuviera triste.

 Un cisne, un albol, algo lejano y alegre.

 El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.

 Yo que vivi en un puerto desde donde te amaba.

 La soledad cruzada de sueno y de silencio.

 Acorralado entre el mar y la tristeza.

 Callado, delirante, entre dos gondoleros inmoviles.

 Entre los labios y la voz algo se va muriendo.

 Algo con alas de pajaro, algo de angustia y de olvido.

Asi como las redes no retienen el agua.

 Muneca mia, apenas quedan gotas temblando.

Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.

 Algo canta, algo sube hasta mi avida boca.

 Oh poder celebrarte con todas las palabras de alegria.

 Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.

Triste ternura mia,

que te hace de repente?

 Cuando he llegado al vertice mas atrevido y frio

 mi corazon se cierra como una flor nocturna.

Poema XX (Pablo Neruda)

Poema XX

 Pablo Neruda.

 Puedo escribir los versos mas tristes esta noche.

 Escribir, por ejemplo "La noche esta estrellada,

y tiritan, azules, los astros, a lo lejos...

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

 Puedo escribir los versos mas tristes esta noche,

Yo la quise, y a veces ella tambien me quiso,

 En las noches como estas la tuve entre mis brazos,

 La bese tantas veces bajo el cielo infinito.

 Ella me quiso, a veces yo tambien la queria.

Como no haber amado sus grandes ojos fijos!

 Puedo escribir los versos mas tristes esta noche.

 Pensar que no la tengo, Sentir que la he perdido.

 Oir la noche inmensa, mas inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como el pasto el rocio.

Que importa que mi amor no pudiera guardarla!

La noche esta estrellada y ella no esta conmigo.

 Eso es todo, A lo lejos alguien canta. A lo lejos,

 Mi alma no se contenta con haberla perdido.

 Como para acercarla mi mirada la busca.

 Mi corazon la busca, y ella no esta conmigo.

 La misma noche que hace blanquear los mismos arboles.

 Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuando la quise.

 Mi voz buscaba al viento para tocar su oido.

 De otro sera. Sera de otro,

 Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro,

 Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuando la quise.

 Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

 Porque en noches como estas,

la tuve entre mis brazos. Mi alma no se contenta,

 con haberla perdido.

 Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa.

 Y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.

 Autor: Pablo Neruda.

De tanto Amor. (LXIV) Pablo Neruda.

De tanto amor mi vida se tino de violeta

y fui de rumbo en rumbo como las aves

ciegas hasta llegar a tu ventana, amiga mia:

Tu sentiste un rumor de corazon quebrado

y de alli de las tinieblas me levante a tu pecho;

sin ser y sin saber fui a la torre del trigo,

surgi para vivir entre tus manos,

 me levante del mar

a tu alegria.

Nadie puede contar lo que te debo, es lucido lo

que te debo, amor, y es como una raiz natal

de Araucania, lo que te debo,  amada.

Es sin duda estrellado todo lo que te debo,

lo que te debo es como el pozo de una zona

silvestre, en donde guardo el tiempo,

relampagos errantes.

Autor: Pablo Neruda.

No te Quiero. (LXVI ) Pablo Neruda.

No te quiero si no porque te quiero.

y de quererte a no quererte llego

y de esperarte cuando no te espero

pasa mi corazon del frio al fuego.

Te quiero solo porque a ti te quiero,

te odio sin fin, y odiandote te ruego,

y la medida de mi amor viajero

es no verte y amarte como un ciego.

Tal vez consumira la luz de Enero,

su rayo cruel, mi corazon entero,

robandome la llave del sosiego.

En esta historia solo yo me muero

y  morire de amor porque te quiero;

porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

Autor: Pablo Neruda.