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VilmaPoesias

Pablo Neruda.

Soneto LVI (Pablo Neruda.)

SONETO LVI

 Pablo Neruda.

 Acostúmbrate a ver detrás de mí la sombra

 y que tus manos salgan del rencor,

 transparentes,

 como si en la mañana del mar fueran creadas:

 la sal te dio, amor mío,

 proporción cristalina.

 La envidia sufre, muere,

se agota con mi canto.

 Uno a uno agonizan sus tristes capitanes.

 Yo digo amor,

 y el mundo se puebla de palomas.

 Cada sílaba mía trae la primavera.

 Entonces tú,

 florida,

 corazón, bienamada,

 sobre mis ojos como los follajes del cielo eres,

 y yo te miro recostada en la tierra.

 Veo el sol trasmigrar racimos a tu rostro,

 mirando hacia la altura reconozco tus pasos.

 Matilde,

 bienamada,

 diadema,

 bienvenida!

Pequena America. (Pablo Neruda.)

Pequeña América

Cuando miro la forma de América en el mapa,

 amor, a ti te veo:

las alturas del cobre en tu cabeza, tus pechos, trigo y nieve,

 tu cintura delgada,

 veloces ríos que palpitan,

 dulces colinas y praderas

 y en el frío del sur tus pies

 terminan su geografía de oro duplicado.

 Amor,

 cuando te toco no sólo han recorrido mis manos tu delicia,

sino ramas y tierra, frutas y agua,

 la primavera que amo,

 la luna del desierto, el pecho de la paloma salvaje,

 la suavidad de las piedras gastadas por las aguas del mar

 o de los ríos y la espesura roja del matorral

 en donde la sed y el hambre acechan.

 Y así mi patria extensa me recibe,

 pequeña América, en tu cuerpo.

 Aún más,

 cuando te veo recostada veo en tu piel,

 en tu color de avena,

 la nacionalidad de mi cariño.

 Porque desde tus hombros

 el cortador de caña de Cuba abrasadora me mira,

 lleno de sudor oscuro,

 y desde tu garganta pescadores que tiemblan

 en las húmedas casas de la orilla

 me cantan su secreto.

 Y así a lo largo de tu cuerpo,

 pequeña América adorada,

 las tierras y los pueblos interrumpen mis besos

 y tu belleza entonces no sólo enciende el fuego

que arde sin consumirse entre nosotros,

 sino que con tu amor me está llamando

 y a través de tu vida me está dando la vida

 que me falta y al sabor de tu amor

se agrega el barro,

 el beso de la tierra que me aguarda.

Solo de Piano. (Pablo Neruda)

SOLO DE PIANO

 Pablo Neruda.

Ya que la vida del hombre no es sino una acción a distancia,

 Un poco de espuma que brilla en el interior de un vaso;

 Ya que los árboles no son sino muebles que se agitan:

 No son sino sillas y mesas en movimiento perpetuo;

 Ya que nosotros mismos no somos más que seres

(Como el dios mismo no es otra cosa que dios)

 Ya que no hablamos para ser escuchados

 Sino para que los demás hablen

Y el eco es anterior a las voces que lo producen;

Ya que ni siquiera tenemos el consuelo de un caos

 En el jardín que bosteza y que se llena de aire,

 Un rompecabezas que es preciso resolver antes de morir

 Para poder resucitar después tranquilamente

 Cuando se ha usado en exceso de la mujer;

 Ya que también existe un cielo en el infierno,

 Dejad que yo también haga algunas cosas:

 Yo quiero hacer un ruido con los pies

 Y quiero que mi alma encuentre su cuerpo.

Soneto XVI ( Pablo Neruda. )

SONETO XVI

 Pablo Neruda. 1959

 Amo el trozo de tierra que tú eres,

 porque de las praderas planetarias otra estrella no tengo.

 Tú repites la multiplicación del universo.

Tus anchos ojos son la luz que tengo

de las constelaciones derrotadas,

 tu piel palpita como los caminos

que recorre en la lluvia el meteoro.

 De tanta luna fueron para mí tus caderas,

 de todo el sol tu boca profunda y su delicia,

 de tanta luz ardiente como miel en la sombra

 tu corazón quemado por largos rayos rojos,

 y así recorro el fuego de tu forma besándote,

 pequeña y planetaria,

 paloma y geografía.

XII PLena Mujer. (Pablo Neruda.)

XII

 Pablo Neruda.

 PLENA MUJER manzana carnal, luna caliente,

 Espeso aroma de algas, lodo y luz machacados,

 Que oscura claridad se habre entre tus columnas?

Que antigua noche el hombre toca con sus sentidos?

 Ay, amar es un viaje con agua y con estrellas,

con Aire ahogado y bruscas tempestades de harina:

 Amar es un combate de relámpagos

 Y dos cuerpos por una sola miel derrotados.

 Beso a beso recorro tu pequeño infinito,

 Tus márgenes, tus ríos, tus pueblos diminutos,

Y el fuego genital transformado en delicia

Corre por los delgados caminos de la sangre

 Hasta precipitarse como un clavel nocturno,

Hasta ser y no ser sino un rayo en la sombra.

VIII Si no fuera. (Pablo Neruda.)

VIII

 Pablo Neruda.

 SI NO FUERA, porque tus ojos tienen color de luna,

 De dia con arcilla, con trabajo, con fuego,

Y aprisionada tienes la agilidad del aire,

 Si no fuera porque eres una semana de ámbar,

 Si no fuera porque eres el momento amarillo

 En que el otoño sube por las enredaderas

 Y eres a un el pan que la luna fragante Elabora

 paseando su harina por el cielo,

 Oh bienamada,

 yo no te amaría!

 En tu abrazo yo abrazo lo que existe,

 La arena, el tiempo, el árbol de la lluvia.

Y todo vive para que yo viva:

 Sin ir tan lejos puedo verlo todo:

 Veo en tu vida todo lo viviente.

Poema 18

 Pablo Neruda.

 Aquí te Amo.

 En los oscuros pinos se desenreda el viento,

 Fosforece la luna sobre las aguas errantes.

 Andan dias iguales persiguiéndose.

 Se desciñe la niebla en danzantes figuras.

 Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.

 A veces una vela.

 Altas, altas estrellas.

 O la cruz negra de un barco.

 Solo.

 A veces amanezco,

 y hasta mi alma esta húmeda.

 Suena, resuena el mar lejano.

 Este es un puerto.

 Aquí te Amo.

 Aquí te Amo y en vano te oculta el horizonte.

 Te estoy amando aun entre estas frías cosas.

 A veces van mis besos en esos barcos graves,

 Que corren por el mar hacia donde no llegan.

 Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.

 Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.

 Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.

 Amo lo que no tengo.

 Estas tú tan distante.

 Mi hastió forcejea con los lentos crepúsculos,

 Pero la noche llega y comienza a cantarme.

 La luna hace girar su rodaje de sueno.

 Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.

 Y como yo te amo,

 los pinos en el viento,

 quieren cantar tu nombre

 con sus hojas de alambre.

Poema 15

 Pablo Neruda.

 Me gustas cuando callas porque estas como Ausente.

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

 Parece que los ojos se te hubieran volado

 Y parece que un beso te cerrara la boca.

 Como todas las cosas están llenas de mi alma

 Emerges de las cosas, llena del alma mia.

 Mariposa de sueno Te pareces a mi alma,

Y te pareces a la palabra melancolía.

 Me gustas cuando callas y estas como distante.

 Y estas como quejándote, mariposa en arrullo.

 Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza;

 Déjame que me calle con el silencio tuyo.

 Déjame que te hable también con tu silencio

 Claro como una lámpara, simple como un anillo.

 Eres como la noche, callada y constelada.

 Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

 Me gustas cuando callas porque estas como ausente.

 Distante y dolorosa como si hubieras muerto.

 Una palabra entonces, una sonrisa basta.

 Y estoy alegre,

alegre de que no sea cierto.