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Grandes Poetas

Por Instantes. (Rocio Zubiria Luque.)

POR INSTANTES

 ROCIO ZUBIRIA LUQUE

 Soy amor de carne y hueso soy ancla,

vela y timón de una barca

soy un sol quemando el alba

una noche de estrellas perfumada.

 Por instantes soy capricho en tu sonrisa

 soy espejo en tu mirada

soy eco soy vida que desprenden tus palabras.

 Por instantes

 soy viento enfurecido que se eleva hacia tu alma

llega y toca tus sentidos y se vuelve brisa llana.

 Por instantes

 soy eterna soy caricia soy poema

 soy chiquilla y mujer de tierra fresca

 mas si tú te alejas

en un instante

 no soy más que tierra muerta.

 Rocío Zubiría Luque

Varios Poetas.

¿A quién me quejaré de mi enemiga?

¿Al tiempo?

 No es razón, que me ha burlado.

 ¿Al cielo?

 No es juez de mi cuidado.

 Ni al fuego,

 pues el fuego me castiga.

 ¿Al viento?

Ya no escucha mi fatiga,

 que está en mis esperanzas ocupado.

 ¿A Amor?

 Es mi enemigo declarado

 y en condenarme piensa que me obliga.

 Ya, pues ninguno de mi parte siento,

 Filis ingrata, a ti de ti me quejo;

 juzguen tus ojos, reos y testigos.

Y el tiempo, el cielo,

 el fuego, Amor

y el viento lloren mi muerte,

 pues mi causa dejo en manos de mis propios enemigos.

 Luis Barahona de Soto

  Quien te dice que ausencia causa olvido mal supo amar,

porque si amar supiera,

 ¿qué, la ausencia?:

 la muerte nunca hubiera las mientes de su amor adormecido.

¿Podrá olvidar

su llaga un corzo herido del acertado hierro,

 cuando quiera huir medroso,

 con veloz carrera,

las manos que la flecha han despedido?

Herida es el amor tan penetrante que llega al alma;

 y tuya fue la flecha de quien la mía dichosa fue herida.

 No temas,

 pues, en verme así distante, que la herida,

 Amarili,

 una vez hecha, siempre,

siempre y doquiera, será herida.

 Francisco de Medrano

 DON BELIANÍS DE GRECIA A DON QUIJOTE DE LA MANCHA

 Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante;

fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice.

 Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante;

 fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice.

 Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura

a la calva ocasión al estricote.

 Mas, aunque sobre el cuerno de la luna

 siempre se vio encumbrada mi ventura,

 tus proezas envidio,

 ¡oh, gran Quijote!

Sor Juana Ines de la Cruz.

 Al que ingrato me deja, busco amante;

 al que amante me sigue, dejo ingrata;

 constante adoro a quien mi amor maltrata;

 maltrato a quien mi amor busca constante.

 Al que trato de amor, hallo diamante,

 y soy diamante al que de amor me trata;

 triunfante quiero ver al que me mata,

 y mato al que me quiere ver triunfante.

 Si a éste pago, padece mi deseo;

 si ruego a aquél, mi pundonor enojo:

de entrambos modos infeliz me veo.

 Pero yo, por mejor partido,

 escojo de quien no quiero,

 ser violento empleo, que,

 de quien no me quiere, vil despojo.

Las Olas (fragmento) (Virginia Woolf)

Virginia Woolf

 Las olas

 (fragmento)

 " El sol no había nacido todavía.

 Hubiera sido imposible distinguir el mar del cielo,

 excepto por los mil pliegues ligeros de las ondas

 que le hacían semejarse a una tela arrugada.

 Poco a poco,

 a medida que una palidez se extendía por el cielo,

 una franja sombría separó en el horizonte al cielo del mar,

y la inmensa tela gris se rayó

 con grandes líneas que se movían debajo de su superficie,

 siguiéndose una a otra persiguiéndose en un ritmo sin fin.

 Al aproximarse a la orilla,

 cada una de ellas adquiría forma,

se hinchaba y se rompía

 arrojando sobre la arena

 un delgado velo de blanca espuma.

 La ola se detenía

 para alzarse enseguida nuevamente,

 suspirando como una criatura

dormida cuya respiración va y viene

 inconscientemente.

 Poco a poco,

 la franja oscura del horizonte se aclaró:

se hubiera dicho un sedimento depositado

 en el fondo de una vieja botella,

 dejando al cristal su transparencia verde.

 En el fondo, el cielo también se hizo translúcido,

 cual si el sedimento blanco se hubiera desprendido

 o cual si el brazo de una mujer tendida

 debajo del horizonte hubiera alzado una lámpara,

 y bandas blancas, amarillas

y verdes se alargaron sobre el cielo,

 igual que las varillas de un abanico.

 Enseguida la mujer alzó más alto su lámpara

y el aire pareció dividirse en fibras,

 desprenderse de la verde superficie

 en una palpitación ardiente de fibras amarillas y rojas,

 como los resplandores humeantes de un fuego de alegría.

 Poco a poco

las fibras se fundieron en un solo fluido,

 en una sola incandescencia

 que levantó la pesada cobertura gris del cielo

 transformándola en un millón de átomos de un azul tierno.

 La superficie del mar fue adquiriendo gradualmente

 transparencia

y yació ondulando y despidiendo destellos

 hasta que las franjas oscuras desaparecieron casi totalmente.

 El brazo que sostenía la lámpara se alzó todavía más,

 lentamente, se alzó más y más alto,

 hasta que una inmensa llama se hizo visible:

 un arco de fuego ardió en el borde del horizonte,

 y a su alrededor el mar ya no fue sino una sola extensión de oro.

 La luz golpeó sucesivamente los árboles del jardín

iluminando una tras otra las hojas,

que se tornaron transparentes.

Un pájaro gorjeó muy alto; hubo una pausa:

 más abajo, otro pájaro repitió su gorjeo.

 El sol utilizó las paredes de la casa y se apoyó,

 como la punta de un abanico, sobre una persiana blanca;

 el dedo del sol marcó sombras azules

 en el arbusto junto a la ventana del dormitorio.

 La persiana se estremeció dulcemente.

 Pero todo en la casa continuó siendo vago e insustancial.

 Afuera, los pájaros cantaban sus vacías melodías. "

Casi todo me atrae. (Virginia Woolf)

Virginia Woolf "

 Casi todo me atrae.

 Sin embargo se alberga en mí algún buscador infatigable.

 ¿Por qué no hay un descubrimiento de la vida?

 Algo para ponerle las manos encima y exclamar:

 "¿Es esto?"

 Mi depresión es un sentirme acosada.

 Estoy buscando:

 pero no,

 no es eso…

 no es eso.

 ¿Qué es entonces?

 ¿Tendré que morir sin haberlo encontrado?

Y luego

 (como anoche, cuando atravesaba Russell Square)

 veo las montañas en el cielo:

 las grandes nubes;

 y la luna que se está alzando sobre Persia;

tengo una grande,

 sorprendente impresión de que hay algo allí,

 que es "eso"?

 No es exactamente la belleza a lo que me refiero.

 Quiero decir que la cosa en sí basta:

 es satisfactoria; acabada.

También una impresión de mi propia rareza,

de la rareza de estar caminando sobre la tierra.

 También está ahí,

 la infinita extrañeza de la posición humana;

 estar atravesando Russell Square,

 con la luna allí arriba y las nubes como montañas.

 quién soy yo,

 qué soy,

y todo el resto;

 preguntas que siempre flotan en torno:

 y de pronto doy de narices con algún hecho concreto

 -una carta, alguien-

y vuelvo a ellos con un gran sentimiento de frescura.

Y así continúa.

 Suelo toparme frecuentemente con este

 "eso",

 y experimento entonces un gran reposo. "

Fragmento de Ojos de perro azul. (gabriel Garcia Marquez)

Gabriel García Márquez

 Alguien desordena estas rosas (fragmento),

 de Ojos de perro azul

 " Como es domingo y ha dejado de llover,

 pienso llevar un ramo de rosas a mi tumba.

 Rosas rojas y blancas,

 de las que ella cultiva para hacer altares y coronas.

 La mañana estuvo entristecida por este invierno taciturno

y sobrecogedor que me ha puesto a recordar

 la colina donde la gente del pueblo abandona sus muertos.

 Es un sitio pelado, sin árboles,

 barrido apenas por las migajas providenciales

que regresan después que el viento ha pasado.

 Ahora que dejó de llover y que el sol de mediodía

debe haber endurecido el jabón de la cuesta,

 podría llegar hasta el túmulo

en cuyo fondo reposa mi cuerpo de niño,

ahora confundido,

 desmenuzado entre caracoles y raíces. "

Vivir Amando. (DJWAL KUL)

Vivir Amando.

 Cerca del mar vivia una gentil alma, un molinero.

El y su esposa molian juntos

el grano de las personas de su pueblo.

 Era el caso que en todo el territorio no habia comunidad

 alguna en la que tanta felicidad reinara como en esa.

 Sus compatriotas se maravillaban y se sorprendian,

 pues reconocian que algo abnormal debia haber sucedido

para hacer a los miembros de esta comunidad

 tan singularmente sabios y felices.

Y aunque los habitantes del pueblo nacian, crecian,

 se casaban y se hacian adultos

 y pasaban por la pantalla de la vida dentro de esa comunidad,

nunca en toda la vida pudieron entender el misterio.

Esta noche,

 amados, correre la cortina

 y les dire que hacia a la gente de esa comunidad tan feliz

 y prospera, tan alegre y sabia.

 Era el servicio que prestaban el molinero

 y su esposa y el amor que ponian en su harina,

pues ese amor era llevado a cada casa en los sacos

de harina y se transportaba sobre las espaldas

 de aquellos que patrocinaban,

 el molino y despues era horneada para hacer el pan.

 En todos los alimentos el poder regenerativo del amor

 que provenia del amor que provenia del molinero

y su esposa, era irradiado en la mesa

 y entraba a sus cuerpos fisicos cuando comian el pan.

 Asi, como poder radiactivo, la energia de este amor

 vibrante era esparcido por toda la comunidad.

 Los vecinos no sabian la razon de su felicidad

 y ninguna de estas personas pudo descubrirlas,

 pues algunas veces aunque viven unos al lado de los otros

 Los humanos no son capaces de entrar

en los secretos mas simples de sus semejantes.

 Autor DJWAL KUL

El encuentro contigo mismo. (autor: EL talmud)

El encuentro contigo mismo. Si no apruebas de ti mismo.

 Quien te va aprobar?

 Si no te interesa lo que haces

 A quien ha de interesarle?

 Si eres capaz de enganarte a ti mismo.

 A quien no enganarias?

 Si no confias en tus propias decisiones.

 Quien habra de confiar en ellas?

 Si no te dispone a perdonar las faltas agenas.

 Con que derecho espera que otros perdonen las tuyas?

 Si aun no has aprendido el verbo comprender.

 Como pretendes conjugar el verbo amar?

 Si destrozas todas las avenidas que te traen afecto.

 Porque lamentas la soledad en que vives?

Si persiste en vivir dentro del ayer.

 Como no has de temer el manana?

Si no cuidas el huerto de la amistad.

Porque te sorprendes cuando germinan decepciones?

Si nunca te decides a partir.

 Porque ansias tanto en llegar?

 Si conscientes que la envidia,

 el rencor y la maledicencia dominen tu corazon.

 Porque no habras de sufrir el infierno de la desconfianza?

 Si no te inspira respeto tus acciones.

 A quien han de inspirarle?

Si no tienes fe, ni suenas, ni te esfuerza.

 Porque acusar  al mundo de ser arido, frio y sin bondad?

 Si oscilas entre el pasado y el futuro.

 Como puedes disfrutar del presente?

 Cuando tu padre se lamenta de que su hijo se encamina por la senda del mal.

 Que debes hacer?

 Amarlo mas que nunca.

 Autor EL TALMUD.

Pablo Neruda.

Me gustas cuando callas porque estas como ausente,

 Y me oyes desde lejos,

 y mi voz no te toca.

 Parece que los ojos se te hubieran volado,

 Y parece que un beso te cerrara la boca.

 Como todas las cosas están llenas de mi alma.

 Emerges de las cosas, llena del alma mia.

 Mariposa de sueno, te pareces a mi alma,

 Y te pareces a la palabra melancólica:

 Me gustas cuando callas y estas como distante.

 Y estas como quejandote, mariposa en arrullo,

 Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:

 Dejame que me calle con el silencio tuyo.

 Dejame que te hable también

 con tu silencio Claro como una lámpara,

simple como un anillo.

 Eres como la noche, callada y constelada.

 Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

 Me gustas cuando callas porque estas como ausente.

 Distante y dolorosa como si hubieras muerto.

 Una palabra entonces, una sonrisa basta.

 Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

 Autor: Pablo Neruda.