Sor Juana Ines de la Cruz.
En perseguirme, mundo, que interesas?
En que te ofendo,
cuando solo intento poner bellezas en mi entendimiento.
y no mi entendimiento en las bellezas?
Yo no estimo tesoros ni riquezas,
y asi, siempre me causa mas contento,
poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas.
Yo no estimo hermosura que vencida.
es despojo civil de las edades ,
ni riqueza me agrada fementida;
teniendo por mejor en mis verdades .
consumir vanidades de la vida.
Que consumir la vida en vanidades.
Autora: Sor Juana Ines de la Cruz.
Sor Ines de la Cruz
Este amoroso tormento
que en mi corazon se ve,
se que lo siento,
y no se la causa porque lo siento.
Siento una grave agonia por lograr
un devaneo que empienza
como deseo y para en melancolia.
Y cuando con mas
terneza mi infeliz estado lloro,
se que estoy triste
e ignoro la causa de mi tristeza.
Siento un anhelo tirano por la ocasion
a que aspiro y cuando cerca
lo miro yo misma aparto la mano.
Porque si acaso se ofrece despues
de tanto desvelo,
la desazona el recelo
o el susto la desvanece.
Y si alguna vez sin susto
consigo tal posesion,
cualquiera leve ocasion
me malogra todo el gusto.
Siento mal del mismo bien
con receloso temor,
y me obliga el mismo amor
tal vez a mostrar desden.
Cualquier leve ocasion labra en mi pecho
de manera que el que imposibles
venciera se irrita de una palabra.
Con poca causa ofendida suelo,
en mitad de mi amor,
negar un leve favor
a quien le diera la vida.
Ya sufrida, ya irritada,
con contrarias penas lucho,
que por el sufrire mucho
y con el sufrire nada.
No se en que logica cabe el
que tal cuestion se pruebe,
que por el lo grave es leve
y con el lo leve es grave.
Sin bastante fundamentos
forman mis tristes cuidados,
de conceptos enganados,
un monte de sentimientos.
Y en aquel fiero conjunto hallo,
cuando se derriba,
que aquella maquina altiva
solo estribaba en un punto.
Tal vez el dolor me engana,
y presumo sin razon que no habra
satisfacion que pueda templar mi sana.
Y cuando a averiguar llego el agravio
porque rino, es como espanto
de nino que para en burlas y juegos.
Y aunque el desengano toco,
con la misma pena lucho de ver
que padezco mucho
padecimiento por tan poco.
A vengarse se abalanza tal vez
el alma ofendida y despues,
arrepentida, toma de mi otra vengaza.
Y si al desden satisfago es
con tan ambiguo error que yo
pienso que es rigor
y se remata en halago.
Hasta el labio desatento suele,
equivoco tal vez,
por usar de la altivez,
encontrar el rendimmiento.
Autora:Sor Juana Ines de la Cruz.
Gustavo Adolfo Becquer.
RIMA XXXIX
¿A qué me lo decís?
Lo sé:
es mudable, es altanera y vana y caprichosa;
antes que el sentimiento de su alma,
brotará el agua de la estéril roca.
Sé que en su corazón, nido de sierpes,
no hay una fibra que al amor responda;
que es una estatua inanimada...,
pero... ¡es tan hermosa!
RIMA LXIX
¡La vida es sueño!
Calderón.
Al brillar un relámpago nacemos,
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!
La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos;
¡despertar es morir!
RIMA LXI
[Melodía.
Es muy triste morir joven,
y no contar con una sola lágrima de mujer]
Al ver mis horas de fiebre e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho,
¿quién se sentará?
Cuando la trémula mano tienda,
próximo a expirar,
buscando una mano amiga,
¿quién la estrechará?
Cuando la muerte vidríe de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos,
¿quién los cerrará?
Cuando la campana suene
(si suena en mi funeral)
una oración, al oírla,
¿quién murmurará?
Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa,
¿quién vendrá a llorar?
¿Quién en fin,
al otro día,
cuando el sol vuelva a brillar,
de que pasé por el mundo quién se acordará?
Pablo Neruda.
Me gustas cuando callas porque estas como ausente,
Y me oyes desde lejos,
y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado,
Y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma.
Emerges de las cosas, llena del alma mia.
Mariposa de sueno, te pareces a mi alma,
Y te pareces a la palabra melancólica:
Me gustas cuando callas y estas como distante.
Y estas como quejandote, mariposa en arrullo,
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Dejame que me calle con el silencio tuyo.
Dejame que te hable también
con tu silencio Claro como una lámpara,
simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estas como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa basta.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Autor: Pablo Neruda.
Pablo Neruda.
Cuerpo de Mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te paraces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.
Fui solo como un tunel.
De mi huian los pajaros
y en mi la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forje como un arma,
como una flecha en mi arco,
como una piedra en mi honda.
Pero cae la hora de la venganza,
y te amo.
Cuerpo de piel,
de musgo, de leche avida y firme.
Ah los vasos del pecho!
Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis!
Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mia,
persistire en tu gracia,
Mi sed, mi ansia sin limite,
mi camino indeciso.
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.
Autor: Pablo Neruda.
ALfonsina Storni. (Alma Desnuda.)
Alma Desnuda.
Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola,
Va dejando sus petalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un penasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando esta sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Autora: Alfonsina Storni.
El beso.
El Beso.
Que te impide el beso.
Los labios no saben pensar.
Son libres como el viento.
Nunca se pueden atar.
Déjale su curso normal.
Son pulposos,
es carne Del deseo.
El primer beso, enseña amar.
Es pasaporte sin regreso,
Y el fruto te hace real.
Antes solamente eras Mariposa.
Volaras, volar era tu vida.
Que te impide el beso.
Los labios no saben pensar.
Es pasaporte sin regreso,
Y el fruto te hace real.
Autora: Vilma Silva.
Derechos Reservados.