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VilmaPoesias

Marilyn Monroe.

 Marilyn Monroe,

 nombre artístico de Norma Jean Mortenson (1926-1962),

 actriz estadounidense, que empezó su carrera como modelo,

para continuar en el cine, gracias a su explosiva belleza,

 interpretando pequeños papeles a partir de 1948.

 Tuvo su primer papel importante en La jungla de asfalto (1950),

 de John Huston, a la que siguió Eva al desnudo (1950),

 de Joseph L. Mankiewicz.

 Su primer papel protagonista fue

 en Los caballeros las prefieren rubias (1953, Howard Hawks),

 a la que seguirían varias películas no cómicas

en las que Marilyn intentó romper con la imagen de sex symbol

que se tenía de ella:

 Bus Stop (1956, Joshua Logan), Con faldas y a lo loco (1959, Billy Wilder),

 o, sobre todo, Vidas rebeldes (1961, John Huston).

 Su vida privada, que la haría más famosa si cabe que sus películas,

estuvo marcada por sus sucesivos matrimonios con el ídolo del béisbol,

 Joe DiMaggio,

 con el célebre dramaturgo

 Arthur Miller

 y por sus relaciones con el clan Kennedy.

 Su muerte,

 nunca ha sido esclarecida.

Varios Poetas.

¿A quién me quejaré de mi enemiga?

¿Al tiempo?

 No es razón, que me ha burlado.

 ¿Al cielo?

 No es juez de mi cuidado.

 Ni al fuego,

 pues el fuego me castiga.

 ¿Al viento?

Ya no escucha mi fatiga,

 que está en mis esperanzas ocupado.

 ¿A Amor?

 Es mi enemigo declarado

 y en condenarme piensa que me obliga.

 Ya, pues ninguno de mi parte siento,

 Filis ingrata, a ti de ti me quejo;

 juzguen tus ojos, reos y testigos.

Y el tiempo, el cielo,

 el fuego, Amor

y el viento lloren mi muerte,

 pues mi causa dejo en manos de mis propios enemigos.

 Luis Barahona de Soto

  Quien te dice que ausencia causa olvido mal supo amar,

porque si amar supiera,

 ¿qué, la ausencia?:

 la muerte nunca hubiera las mientes de su amor adormecido.

¿Podrá olvidar

su llaga un corzo herido del acertado hierro,

 cuando quiera huir medroso,

 con veloz carrera,

las manos que la flecha han despedido?

Herida es el amor tan penetrante que llega al alma;

 y tuya fue la flecha de quien la mía dichosa fue herida.

 No temas,

 pues, en verme así distante, que la herida,

 Amarili,

 una vez hecha, siempre,

siempre y doquiera, será herida.

 Francisco de Medrano

 DON BELIANÍS DE GRECIA A DON QUIJOTE DE LA MANCHA

 Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante;

fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice.

 Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante;

 fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice.

 Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura

a la calva ocasión al estricote.

 Mas, aunque sobre el cuerno de la luna

 siempre se vio encumbrada mi ventura,

 tus proezas envidio,

 ¡oh, gran Quijote!

Sor Juana Ines de la Cruz.

 Al que ingrato me deja, busco amante;

 al que amante me sigue, dejo ingrata;

 constante adoro a quien mi amor maltrata;

 maltrato a quien mi amor busca constante.

 Al que trato de amor, hallo diamante,

 y soy diamante al que de amor me trata;

 triunfante quiero ver al que me mata,

 y mato al que me quiere ver triunfante.

 Si a éste pago, padece mi deseo;

 si ruego a aquél, mi pundonor enojo:

de entrambos modos infeliz me veo.

 Pero yo, por mejor partido,

 escojo de quien no quiero,

 ser violento empleo, que,

 de quien no me quiere, vil despojo.

Las Olas (fragmento) (Virginia Woolf)

Virginia Woolf

 Las olas

 (fragmento)

 " El sol no había nacido todavía.

 Hubiera sido imposible distinguir el mar del cielo,

 excepto por los mil pliegues ligeros de las ondas

 que le hacían semejarse a una tela arrugada.

 Poco a poco,

 a medida que una palidez se extendía por el cielo,

 una franja sombría separó en el horizonte al cielo del mar,

y la inmensa tela gris se rayó

 con grandes líneas que se movían debajo de su superficie,

 siguiéndose una a otra persiguiéndose en un ritmo sin fin.

 Al aproximarse a la orilla,

 cada una de ellas adquiría forma,

se hinchaba y se rompía

 arrojando sobre la arena

 un delgado velo de blanca espuma.

 La ola se detenía

 para alzarse enseguida nuevamente,

 suspirando como una criatura

dormida cuya respiración va y viene

 inconscientemente.

 Poco a poco,

 la franja oscura del horizonte se aclaró:

se hubiera dicho un sedimento depositado

 en el fondo de una vieja botella,

 dejando al cristal su transparencia verde.

 En el fondo, el cielo también se hizo translúcido,

 cual si el sedimento blanco se hubiera desprendido

 o cual si el brazo de una mujer tendida

 debajo del horizonte hubiera alzado una lámpara,

 y bandas blancas, amarillas

y verdes se alargaron sobre el cielo,

 igual que las varillas de un abanico.

 Enseguida la mujer alzó más alto su lámpara

y el aire pareció dividirse en fibras,

 desprenderse de la verde superficie

 en una palpitación ardiente de fibras amarillas y rojas,

 como los resplandores humeantes de un fuego de alegría.

 Poco a poco

las fibras se fundieron en un solo fluido,

 en una sola incandescencia

 que levantó la pesada cobertura gris del cielo

 transformándola en un millón de átomos de un azul tierno.

 La superficie del mar fue adquiriendo gradualmente

 transparencia

y yació ondulando y despidiendo destellos

 hasta que las franjas oscuras desaparecieron casi totalmente.

 El brazo que sostenía la lámpara se alzó todavía más,

 lentamente, se alzó más y más alto,

 hasta que una inmensa llama se hizo visible:

 un arco de fuego ardió en el borde del horizonte,

 y a su alrededor el mar ya no fue sino una sola extensión de oro.

 La luz golpeó sucesivamente los árboles del jardín

iluminando una tras otra las hojas,

que se tornaron transparentes.

Un pájaro gorjeó muy alto; hubo una pausa:

 más abajo, otro pájaro repitió su gorjeo.

 El sol utilizó las paredes de la casa y se apoyó,

 como la punta de un abanico, sobre una persiana blanca;

 el dedo del sol marcó sombras azules

 en el arbusto junto a la ventana del dormitorio.

 La persiana se estremeció dulcemente.

 Pero todo en la casa continuó siendo vago e insustancial.

 Afuera, los pájaros cantaban sus vacías melodías. "

Casi todo me atrae. (Virginia Woolf)

Virginia Woolf "

 Casi todo me atrae.

 Sin embargo se alberga en mí algún buscador infatigable.

 ¿Por qué no hay un descubrimiento de la vida?

 Algo para ponerle las manos encima y exclamar:

 "¿Es esto?"

 Mi depresión es un sentirme acosada.

 Estoy buscando:

 pero no,

 no es eso…

 no es eso.

 ¿Qué es entonces?

 ¿Tendré que morir sin haberlo encontrado?

Y luego

 (como anoche, cuando atravesaba Russell Square)

 veo las montañas en el cielo:

 las grandes nubes;

 y la luna que se está alzando sobre Persia;

tengo una grande,

 sorprendente impresión de que hay algo allí,

 que es "eso"?

 No es exactamente la belleza a lo que me refiero.

 Quiero decir que la cosa en sí basta:

 es satisfactoria; acabada.

También una impresión de mi propia rareza,

de la rareza de estar caminando sobre la tierra.

 También está ahí,

 la infinita extrañeza de la posición humana;

 estar atravesando Russell Square,

 con la luna allí arriba y las nubes como montañas.

 quién soy yo,

 qué soy,

y todo el resto;

 preguntas que siempre flotan en torno:

 y de pronto doy de narices con algún hecho concreto

 -una carta, alguien-

y vuelvo a ellos con un gran sentimiento de frescura.

Y así continúa.

 Suelo toparme frecuentemente con este

 "eso",

 y experimento entonces un gran reposo. "

Orhan Pamuk

 El astrólogo y el sultán

"

 ¿Hay que ser sultán para comprender que,

 en los 4 confines y en los 7 climas del mundo,

 todos los hombres se parecen?.

 ¿Acaso la prueba más concluyente

 de que los hombres de todas partes

 son idénticos

 no consiste

 en que cada uno

 puede ocupar el lugar del otro? "

Rimas. (Gustavo Adolfo Becquer.)

RIMA XXXIX

 ¿A qué me lo decís? Lo sé:

 es mudable, es altanera y vana y caprichosa;

 antes que el sentimiento de su alma,

 brotará el agua de la estéril roca.

 Sé que en su corazón, nido de sierpes,

 no hay una fibra que al amor responda;

 que es una estatua inanimada...,

pero...

 ¡es tan hermosa!

 RIMA LXIX

 ¡La vida es sueño!

 Calderón.

Al brillar un relámpago nacemos,

 y aún dura su fulgor cuando morimos;

¡tan corto es el vivir!

 La Gloria y el Amor tras que corremos sombras

 de un sueño son que perseguimos;

¡despertar es morir!

 RIMA LXI

 [Melodía.

 Es muy triste morir joven,

y no contar con una sola lágrima de mujer

 Al ver mis horas de fiebre e insomnio lentas pasar,

a la orilla de mi lecho,

 ¿quién se sentará?

Cuando la trémula mano tienda,

 próximo a expirar,

 buscando una mano amiga,

 ¿quién la estrechará?

Cuando la muerte vidríe de mis ojos el cristal,

 mis párpados aún abiertos,

 ¿quién los cerrará?

Cuando la campana suene

 (si suena en mi funeral)

una oración, al oírla,

 ¿quién murmurará?

 Cuando mis pálidos restos oprima la tierra ya,

 sobre la olvidada fosa,

 ¿quién vendrá a llorar?

 ¿Quién en fin, al otro día,

 cuando el sol vuelva a brillar,

 de que pasé por el mundo

 quién se acordará?

 RIMA XXX

 Asomaba a sus ojos una lágrima

 y a mi labio una frase de perdón;

 habló el orgullo y se enjugó su llanto,

 y la frase en mis labios expiró.

 Yo voy por un camino;

 ella, por otro;

 pero,

 al pensar en nuestro mutuo amor,

 yo digo aún:

 —¿Por qué callé aquel día?

 Y ella dirá:

—¿Por qué no lloré yo?

Sonetos de Sor Juana Ines de la Cruz.

Sonetos De Sor Juana Inés de la Cruz

 Inés, cuando te riñen por bellaca,

 Para disculpas no te falta achaque

 Porque dices que traque y que barraque;

Con que sabes muy bien tapar la casa.

 Si coges la parola, no hay urraca

 Que así la gorja de mal ano saque;

 Y con tronidos, mas que un triquitraque,

 A todo el mundo aturdes cual matraca.

Ese bullicio todo lo trabuca,

 Ese embeleso todo lo embeleca;

 Mas aunque eres, Inés, tan mala cuca,

 Sabe mi amor muy bien lo que se peca:

 Y así con tu afición no se embabuca,

 Aunque eres zancarrón y yo de Meca.

 II

 Aunque eres, Teresita, tan muchacha,

Le das quehacer al pobre de camacho,

 Porque dara tu disimulo un chacho

 A quel que se pintare mas sin tacha.

 De los empleos que tu amor despacha

 Anda el triste cargado como un macho,

 Y tiene tan crecido ya el penacho

 Que ya no puede entrar si no se agacha

 Estas a hacerle burlas ya tan ducha,

 Y a salir de ellas bien estas tan hecha,

 Que de lo que tu vientre desembucha

Sabes darle a entender, cuando sospecha,

 Que has hecho, por hacer su hacienda mucha,

 De ajena siembra, suya la cosecha.

 III

 Inés, yo con tu amor me refocilo,

 Y viéndome querer me regodeo;

 En mirar tu hermosura me recreo,

 Y cuando estas celosa me reguilo.

El Proposito de llegar a lo divino puede resumirse en una sola palabra:Amor Fija esta palabra en tu corazon para que jamas se vaya, pase lo que pase,Y si algun pensamiento te mueve a preguntarte que es lo que quieres,responde con esta unica palabra.Amor.Angelus Silesius.

El castigo entra en el corazon del hombre desde el momento en que se comete el crimen....Hesiodo

Si llegas a comprender a tu enemigo, podras amarlo. Triguerino.

EL hombre.... Siembra un pensamiento y recoje una accion.

Siembra una accion y recoje un habito.

Siembra un habito y recoje un caracter,

Siembra un caracter y recoje un destino. Sivananda.

El amor es la mas potente fuerza del mundo.

Si un solo hombre consiguiese vivir alguna vez

la mas elevada forma de amor.

ello bastaria para neutralizar

el odio de millones de otros hombres. Mahatma Gandhi

Muy poco enseno la vida a quien no ha aprendido a soportar el dolor. Miguel de Cervantes.

Nunca desperdicies la oportunidad de expresar tu amor. H.Jackson Brown,jr.

Mas joven se levanta cada manana el hombre bueno. Jose Marti.

Al jusgar a otro, fallas contra ti. Jose Camon Aznar.

Donde no hay amor, poned amor y recogereis amor. Sidharta Gautama.